martes 27 de octubre de 2009

Pasos Fronterizos I



Purmamarca, Argentina.

Cruzar fronteras tiene algo de magia y mucho de emoción.  Salir del territorio donde nos sentimos dueños y señores para entrar en otro donde todo será desconocido.  Las fronteras terrestres son las que más me gustan, aunque sabido es que los teros nos saltamos las normas, en este caso no me queda más que mostrar mi pasaporte y esperar a que el funcionario de turno tenga la buena voluntad de no poner inconvenientes.  Recuerdos a los lectores ibéricos que aquí todavía no tenemos una "comunidad" (*) que permita el libre tránsito y las entradas y salidas de un país suelen tener el sabor de la aventura, pero a veces también el amargo sabor de la mala leche de los funcionarios de migración y aduanas.

Tengo muchas historias que contar al respecto y es por eso que a partir de la entrada pasada me propuse mostrarles algunos de los mucho pasos fronterizos que unen a las Repúblicas de Argentina y Chile. Compartimos 5.150 kilómetros de frontera, la que se ha trazado en las más altas cumbres en la mayoría de los casos.


Existen más de cincuenta pasos habilitados para el cruce, algunos permiten el recorrido todo el año, otros sólo en verano, debido a las nevazones y derrumbes, algunos pasos son sólo para el cruce de gente caminando, otros sólo para gaseoductos  y prospecciones mineras (Pascua Lama por ejemplo). Existen pasos habilitados sólo para las rogativas indígenas (Reigolil) y por supuesto, no pueden faltar en una geografía tan desmembrada los pasos fluviales, donde hombres, animales y vehículos son transportados en balsas y otras embarcaciones. 


Los nombres de muchos de los pasos cordilleranos son de  un sonido cantarín y poético que nos recuerda de donde venimos: Picachén, Mamuil Malal, Carirriñe, Huahum, Vuriloche, nos están dando una clara advertencia, estas tierras ya tenían dueño antes que llegáramos nosotros, la Pachamama nos pide que la respetemos y honremos, es hora de escuchar su llamado antes que sea demasiado tarde.


Desde hace muchísimos años he ido y venido de uno a otro país casi sin descanso y  por múltiples razones:  simple curiosidad (turismo, que le dicen), trabajo, exilio, amores, todo se ha entremezclado en mi memoria y quiero compartir con ustedes algunos de estos recuerdos, todo irá saliendo como tenga que salir.







Paso Jama





Hoy vamos a ir a conocer el PASO JAMA que es el más septentrional.  Por este paso se va de la ciudad de Salta en Argentina a la ciudad de Antofagasta en Chile. Las localidades más cercanas a la frontera son Purmamarca por el lado argentino y San Pedro de Atacama por el lado chileno.  Es también por este paso que cruzan muchos hermanos peruanos que viajan con destino a Buenos Aires en busca de un trabajo. 


Mientras esperábamos nuestro turno para ser atendidos, delante nuestro una joven mujer peruana con dos hijos a cuestas temblaban ante la inquisición de la funcionaria: ¿dónde vivirás en la Capital? ¿Tienes familia?, ¿Tienes trabajo? A todo la mujer parecía no tener respuesta. Finalmente primó esa solidaridad de género que a veces nos salva y la mujer que ostentaba su pequeño poder puso el ansiado timbre en el documento de la inmigrante. (N. de la R.: Sólo hay una cosa más triste que ser pobre: es ser pobre y extranjero.)




Saliendo de Purmarca, en Salta, Argentina, esta mujer cruza todos los días la frontera a pie para llevar sus llamas a pastar, estamos a 4.300 mts. de altura, siempre hace mucho frío.



(*) ""Curiosamente la ALALC -Alianza Latino Americana para el Libre Comercio, tuvo un desarrollo sostenido, que llamó la atención de los europeos , durante los años 60. Luego vinieron las dictaduras a borrar con el codo lo que tanto había costado escribir con la mano.

miércoles 21 de octubre de 2009

Cruzando la Cordillera


Vista desde las Termas del Puente del Inca

Los Caracoles

Puente del Inca

Laguna del Inca  (Febrero)

Termas deVillavicencio

Laguna del Inca (Octubre)

Monte Aconcagua (Enero)

Todas estas fotografías han sido tomadas en el camino que une a las ciudades de Mendoza (Argentina) y Santiago (Chile). Es una belleza que compartimos, es nuestro deber cuidarla y protegerla.  Los Incas venían hasta aquí en busca de los poderes sanadores de las abundantes aguas termales de toda la zona.

Cuenta  la leyenda que el hijo del Inca enfermó y que se le dijo que sólo unas aguas termales al Sur de su reino lo sanarían. Emprendieron un larguísimo y penoso viaje hasta llegar al lugar indicado donde encontraron  una quebrada insalvable y un torrentoso río que los separaban de las fuentes de agua.  Sus soldados se abrazaron fuertemente para formar un puente por el que cruzó el Inca con su hijo en brazos. Al mirar hacia atrás observó aterrado que sus soldados se habían petrificado formando así  lo que hoy conocemos como el Puente del INCA.

lunes 5 de octubre de 2009

Mercedes Sosa


Adiós Negra, gracias por la alegría que le diste a nuestros corazones

jueves 3 de septiembre de 2009

Santiago de Chile en Invierno


He escuchado decir que Chile más que un país, es un paisaje.


Hace unos días  leí en un periódico que un viajero ha dicho que una de las experiencias más inolvidables que ha vivido es despertar en Santiago de Chile después de una lluvia intensa.  La Cordillera de los Andes se nos devela enteramente blanca y el aire límpido nos recuerda mejores tiempos.  Hoy en día el smog, si bien ha sido disminuido en los últimos años, no deja de ser una amenaza para la salud de los habitantes.  En verano desaparece por efecto del calor, pero también desaparece parte importante de la nieve que hoy  cubre las montañas.  

Los chilenos extrañamos dolorosamente la Cordillera cuando nos alejamos de nuestro terruño y no es sólo por su belleza, mal que mal, ella siempre está allí, como una madre recostada a nuestras espaldas nos observa, nos contiene y nos alimenta.  Los chilenos seríamos muy distintos sin esa cordillera que nos separa del mundo. 

miércoles 26 de agosto de 2009

CORTÁZAR

Quizás la foto sobra en esta ocasión. Quizás todo sobra hoy, pero no quise dejar pasar el día sin recordar su cumpleaños, de la única manera posible: leyéndolo. Buscando en sus libros algo más que me lo traiga un poco más cerca.  

1914 queda muy lejos. Hago un esfuerzo para imaginar Bruselas en plena Gran Guerra. El peregrinar por España y luego Suiza. El regreso, la infancia en Banfield,  el colegio Mariano Acosta en Buenos Aires. La vida de maestro de escuela  tan aislado en Bolívar y Chivilcoy. El paso por la Universidad de Cuyo  y su luego su vida del "lado de allá".  Cortázar peregrino, Cortázar Cronopio, Cortázar Oliveira.  Cortázar  encontrando el calor del Caribe, trasmutando en un nuevo Cortázar, más completo. Básicamente Cortázar escritor y Cortázar lector.

Leer es un acto de fe, una manera de entender el mundo con los ojos de otro.  Leer requiere ciertas condiciones. en mi caso,  necesito mucho silencio, que puede ser acompañado de algún trinar de pájaros si estoy al aire libre, pero si es dentro de casa, no quiero risas, ni conversaciones ajenas, ni música. Aquí coincidimos totalmente con el Gran Cronopio, que dice:

"...yo creo que no se puede leer escuchando música, porque eso supone un doble desprecio o un desprecio unilateral: o se desprecia la música o se desprecia lo que se está leyendo.  La música es un arte tan absoluto, tan total como la literatura, y el músico exige que se le escuche ""full time" lo mismo que cualquiera de nosotros cuando escribimos.  Personalmente me apenaría, me decepcionaría, enterarme de que alguien, a quien estimo intelectualmente ha leído un libro de cuentos mío al mismo tiempo que estaba escuchando una fuga de Bach o una ópera de Brecht.  En cambio puedo, sí, leer mientras espero en un aeropuerto o a alguien en un café , porque ésos son los vacíos, los tiempos huecos que uno no ha buscado por sí mismo, sino que los horarios de la vida, digamos, te condenan de golpe a media hora de espera y entonces tener un libro en el bolsillo y concentrarse en él, en ese momento, por un lado anula el tiempo del reloj y, por otro lado, te crea una sensación de plenitud." (entrevista realizada por Sara Castro-Klaren en Francia, 1976)





miércoles 12 de agosto de 2009

SALMÓN AGRIDULCE


Foto 1: El plato servido. 

Espero me disculpen por no estar subiendo muchas recetas al blog, pero como muchos sabrán, estoy de mudanza hace unos meses y esto ha sido un proceso laaaaargo.  Espero tener más continuidad de ahora en adelante. Y para empezar, esta receta sencilla, pues además, tengo que adaptarme a usar el mínimo de utensilios y trabajar en un espacio muy reducido. 

Para dos personas:

2 filetes de salmón- 2 naranjas-2 cucharadas de miel de abejas-1 cucharada de mostaza-1 cucharada de salsa de soya-4 cucharadas de aceite de olivas.

Preparación:

Sellar los filetes de salmón en el aceite, bajar el fuego y pintar  con la mostaza y la miel. Luego agregar la soya y el jugo de las naranjas, que se exprimirán a mano para que se incorporen también trozos de pulpa de la fruta. 

Cocinar en esta salsa a fuego mediano diez minutos por lado. Si la salsa se pone muy espesa se puede agregar más jugo de naranja o vino blanco.

Servir de inmediato acompañando con un arroz, o como en este caso: cuscus.

Vino: El salmón y otros pescados grasosos combinan muy bien con un Reserva Chardonnay

Foto 2: Los filetes en la sartén



domingo 9 de agosto de 2009

Infancia


Hace unos días recibí una hermosa carta desde el pasado: alguien con quien compartí aulas y juegos allá lejos, en la infancia junto al Estrecho de Magallanes me ha hecho volver en la memoria y de esos recuerdos nació esta especie de poema.

De la infancia me traje la nostalgia,

Los huesos de ballenas en los patios,

Los vestigios tristes de una raza noble

Extinguida con estricnina y balas.

La mar de fondo

El viento

La nieve silenciosa

Los pañuelos

Las mujeres dulces

 tras las carrozas

De caballos enlutados

El viento antártico

Las nubes solas

Los oscuros petreles

Los barcos varados

En el fin del mundo

Una tienda donde  vendían

Restos de naufragios

Un cementerio cerca de mi casa

Las suaves ensenadas

Los guanacos de ojos dulces

Las ovejas 

Los lupinos

Y los sueños