Por mi parte yo disfruto de este espacio virtual en silencio, como en un rinconcito de la vida, donde voy poniendo algunas de las cosas que me importan, menos de las que quisiera, por alguna razón que sólo un bloguero entenderá, no dejo de ponerme mis propias censuras. Por eso admiro tanto a esos otros bloggeros que sí se empeñan y siempre están pensando en lo que van a publicar el día siguiente. No voy a hacer una lista de los blogs que sigo, es cuestión de que miren nada más al costado derecho de mi página.
Este es un mundo genial, con sus propios códigos y donde cada uno sabe hasta donde quiere llegar. Por ahí leía a un periodista que decía que los blogueros somos periodistas frustrados que no nos animamos a publicar en la prensa escrita, obviamente se trata de alguien que para variar, mide a los otros con su propia vara, yo sinceramente, no estoy "ni ahí" con que me lea más gente que ustedes.
Es evidente que en el último tiempo me he dedicado más a leer a mis amigos blogueros, que a escribir en mi sitio, pero no se crean que es falta de interés u olvido. aquí entre nos, como siempre, les digo que el cambio de país me ha dado vuelta la cabeza, todavía no encuentro el lugar preciso desde donde expresarme, trabajar y crear, y reconozco con vergüenza que estoy estacionada, por no decir paralizada , quizás por tanta información que vengo recibiendo en los últimos dieciocho meses, de modo que en vez de usar mi tiempo frente a la computadora he optado por caminar la ciudad, oír las voces que tanto tiempo no pude oír, y esperar que mi corazón y mi cabeza tomen un ritmo de normalidad. Por mientras y hasta que eso ocurra, los seguiré leyendo y queriendo como hasta ahora.
¡Ah! me olvidaba: ¡FELIZ DÍA INTERNACIONAL DEL BLOG!
Es evidente que en el último tiempo me he dedicado más a leer a mis amigos blogueros, que a escribir en mi sitio, pero no se crean que es falta de interés u olvido. aquí entre nos, como siempre, les digo que el cambio de país me ha dado vuelta la cabeza, todavía no encuentro el lugar preciso desde donde expresarme, trabajar y crear, y reconozco con vergüenza que estoy estacionada, por no decir paralizada , quizás por tanta información que vengo recibiendo en los últimos dieciocho meses, de modo que en vez de usar mi tiempo frente a la computadora he optado por caminar la ciudad, oír las voces que tanto tiempo no pude oír, y esperar que mi corazón y mi cabeza tomen un ritmo de normalidad. Por mientras y hasta que eso ocurra, los seguiré leyendo y queriendo como hasta ahora.
¡Ah! me olvidaba: ¡FELIZ DÍA INTERNACIONAL DEL BLOG!