Mientras ponía un clavel rojo sobre el féretro de Víctor supe por qué había vuelto: era tan simple, aquí están enterrados mis muertos, los que tienen una tumba conocida y aquellos que desde el fondo del mar o bajo las toneladas de tierra y cal con que han querido ocultarlos, todavía claman por una sepultura digna.
LLEGÓ EL DÍA
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Por primera vez miembros de la Asociación Vía Franciscana TAU como grupos
haremos un Camino de Santiago en el mes de mayo, ya que siempre lo hemos
realiz...
Hace 1 semana
